martes, 26 de mayo de 2009

Reír

"Te agradezco Padre por ocultar estos misterios a los sabios e inteligentes y revelarlos a los niños"

miércoles, 6 de mayo de 2009

Maravilloso




Señor Jesús, resucitaste
Venciste la cruz
Y viniste a buscarme
Señor Jesús, te alabaré
Con manos alzadas,
Te cantaré
Maravilloso Oh, oh
Maravilloso, ¡Jesús!

Me encanta esta canción. No sé de quién es. Pero es bastante fuerte, contundente. Te puede servir para decirle a Dios lo maravilloso que es. Por que nuestro Dios es eso: maravilloso. Asombroso. Sorprendente. Extraordinario. Fenomenal. Mi Dios es todo eso.

Solamente imagina que tienes un hijo que ha ignorado tus reglas, que le ha valido nuez tu amor, y que le quisiste dar lo mejor, y que abusa del libre albedrío que le diste. Imagina que tienes un hijo de esos. Que te escupe en la cara, y que dice, No, yo no necesito de tu amor, estoy joven y me valgo de mí mismo para vencer al mundo; y que después de hacerlo se da la media vuelta y se va a hacer lo que quiere, aunque tú le has advertido que se va a lastimar.

Imagina que, en tu amor, le sigues el rastro, y lo cuidas todo lo que puedes de todos aquellos que sólo buscan dañarlo. Imagina que tienes un amor tan grande, que no reniegas de ese hijo tuyo, aun cuando él te culpa injustamente de todos sus males, de todo el sufrimiento que le ha venido por desobedecer tus reglas.

Imagina que adquiere deudas tan grandes que le son imposibles pagarlas por sus medios, y que esto sólo le trae más y más sufrimiento. Imagina que llora de rabia contra sí mismo y contra ti, todas las noches, y que te sigue culpando. Pero que tu amor es tan grande que no te puedes enojar, porque sabes que lo hace por ignorante. Y esperas.

Esperas muchos años pacientemente. Con amor y misericordia. Imagina que un día después de años de aguardar su regreso se escucha que alguien llama a tu puerta. Imagina que es tu hijo, harapiento, sucio, sangrando, llorando. Papi, tengo mucha vergüenza, no sé cómo pedirte que me ayudes; he arruinado mi vida, reconozco que he ofendido tu corazón, que no he andado como te agrada, que yo mismo he provocado mis dolores. Ahora bien, imagina que después de esto lo tomas en tus brazos, y amorosamente lo lavas con aguas aromáticas, le limpias el rostro, sanas sus heridas. Le vistes de lino fino, y le colocas un anillo nuevo.

E imagina que eso no es todo. Sino que más tarde alguien viene a exigir que se paguen todas las deudas que tu hijo desobediente contrajo en sus andanzas de mundo. Tú lo ves compasivamente, mientras él te dice, Padre, no puedo pagarlas, para mí es imposible. Intenta imaginarlo. No es muy fácil, pero inténtalo. Imagina que tomas tu saco, sonríes a tu hijo, y le dices, Está tranquilo, voy a volver muy pronto, esta es tu casa, y de ella todo es tuyo.

Sales a la calle con aquel otro hombre, dispuesto a darlo todo por tu hijo desobediente (no lo olvides, es un hijo que renegó de ti toda la vida). Cierras la puerta tras de ti, te subes al carro y preguntas, ¿Cuál es el saldo total de la deuda de mi amado hijo? El tipo sonríe macabramente y responde, Tu vida. Y te puedes bajar del carro, tienes la opción de hacer que sea tu hijo quien pague sus propias deudas, tú no tienes porque hacerlo. Pero lo terminas haciendo, no porque él se lo merezca, sino simplemente porque tú lo amas.

Para de imaginar, ¿dime si esto no es maravilloso?

jueves, 2 de abril de 2009

Alabar a Dios


No me logro imaginar qué tan grande es Dios. Pero en el primer capítulo de Nahum hay un dato que no debe pasar inadvertido: Las nubes son el polvo de sus pies.


Cuántas toneladas cúbicas de agua puede andar vagando por los cielos de todo el mundo. No se puede saber. Así de grande es Dios. Así de inmenso.


Muchas veces cuesta concentrarse en la adoración, y hay personas que llegan a creer que adorar es levantar las manos, cerrar los ojos, llorar, y cantar a todo pulmón. Pero yo no creo que sea de esta manera. Todo lo anterior son apenas pequeñas manifestaciones de un adorador, que pueden variar de una a otra persona, y de un momento a otro.


Entonces, ¿qué es adorar? Pues la Biblia usa diferentes acciones en todo lo extensa que es, para decirnos qué es adorar a Nuestro Rey y Salvador: Regocijáos, Alégrense. En los salmos encontramos poemas preciosos, de lo mejor que se ha escrito en la historia completa. Y es en el final de este libro donde se nos da un resumen de lo que es alabar:


Dice, en síntesis, alabarle por todo lo grande que es, con todos los medios que tengas disponibles. Textualmente: Alabarle por sus proezas, alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.


Conforme a la muchedumbre de su grandeza. Pues cómo hacerlo si ni siquiera puedo imaginarme qué tan grande es Dios. Respuesta: Investigando. Metiéndote con Dios todo lo que puedas. Escudriñar la Palabra y buscarle en oración. Llenarse de pasión.


Yo, particularmente, tengo un método que conocí de uno de mis mejores amigos: Ver al cielo. Cuando lo haces, te pones a pensar que Dios preparó ese momento para ti. Que es tan grande, tan inmenso, tan inacabable, como el cielo que se oculta tras esas montañas. Que está tan presente como la brisa que te acaricia, como los rayos del sol disolviéndose, como el pájaro que vuela solitario. Ver al cielo, es intentar ver a Dios. Y no sólo al Cielo. Una de las grandes razones por las que se están perdiendo nuestros recursos naturales, es porque ni nos tomamos el tiempo de admirarlos. Un árbol. Una flor. Un bebé. Un gato. Una piedra. Una nube. Las montañas. La playa. Dios está presente. Dios está a tu lado en este momento mientras lees esta nota. Y cuando comprendes que está aquí, y que te ama como nadie te ha amado, amarle, alabarle conforme a la muchedumbre de su grandeza, es un poco más fácil.


Y, ¿sabes qué es lo más increíble? Que está sensación se renueva; tan cierto como que cada amanecer es diferente, y cada atardecer es único y especial. Dios está aquí, y tú puedes adorarle con tu corazón, con tu comportamiento. Puedes darle gloria siendo el mejor de tu clase, siendo el mejor en tu trabajo. Adórale, porque Él es grande. Amén.



miércoles, 25 de marzo de 2009

Awesome God

Para justificar el nombre de mi blog aquí les dejo una de las mejores canciones de Hillsong United. De las pocas de ellos que me gustan en realidad -perdón-. Es corta en cuanto a la letra pero grande en cuanto al mensaje. Alabanza pura!

Nuestro Dios es asombroso.

Cause Our God is an awesome God
He reigns from Heaven above
With wisdom power and love
Our God is an awesome God!!!